La mejor forma de celebrar el turismo

Hoy, día 27 de septiembre de 2021, es el Día Mundial del Turismo. Pero no uno cualquiera. Este año, nosotros preferimos referirnos a esta fecha como el Día Mundial de la Recuperación del Turismo.

Sí, lo sabemos, la Pandemia no ha terminado, no hay que bajar la guardia. Pero los datos son esperanzadores. La vacuna, con independencia de que puedan llegar nuevas dosis, está cumpliendo con creces su misión. Y, siendo sinceros, el verano no ha sido, ni mucho menos, tan malo como auguraban algunos y, al menos en Andalucía, donde se ubican nuestras oficinas centrales, las previsiones para nuestro particular y cálido otoño, invitan al optimismo.

El turismo en nuestro país siempre debería ser motivo de celebración. Tenemos que sentirnos muy orgullosos de la marca España, de cada uno de los destinos que la conforman y contribuyen a su proyección internacional. Hay que valorar el esfuerzo de cada empresa privada del sector y, por qué no, al menos también la intención de las instituciones públicas. Aunque siempre se puede esperar más (lo contrario sería definirse como conformista), el camino a seguir pasa ineludiblemente por la colaboración directa entre ambos entes, y el dichoso virus, en cierta medida, ha estrechado lazos.

Siempre se ha criticado nuestra dependencia del turismo. Pero… ¿qué viene antes? ¿el huevo o la gallina? El mundo entero se desvive por visitarnos, por conocer nuestras playas, degustar nuestra gastronomía, pasear por nuestros centros urbanos, empaparse de nuestra herencia y de nuestro presente, nutrirse de nuestro arte, perderse por nuestros campos, deleitarse con nuestra fauna, entregarse a nuestra hospitalidad, contagiarse de nuestro carácter, aprender de nuestra gente y de su manera de disfrutar. ¿Y se supone que debemos renegar de nuestra condición de anfitriones? En absoluto.

Hay que potenciar todavía más esa industria. Dotar a cada pieza del engranaje de todos los recursos posibles para seguir mejorando, renovándose, innovando. El objetivo es la excelencia, no el rechazo. La actitud, la de sacar pecho, no la de sonrojarse ante esta realidad. Si acaso, es a todos los demás a quienes la Covid-19 les ha sacado los colores. Nuestra presunta dependencia del turismo se trataba como una enfermedad rara, pero se ha desvelado como las más común de todas ellas. El turismo no es el motor de España. El turismo es el motor del mundo entero. Y cuando se ha parado, se ha derrumbado todo.

Aquí hay mucho margen de mejora, es incuestionable. La calidad en detrimento de la cantidad, el bienestar de los residentes, la sostenibilidad, la desestacionalización o la gobernanza, por ejemplo, son asignaturas pendientes en determinados puntos de nuestro heterogéneo mapa, pero ya estamos en ello. Estamos estudiando y mucho la materis, y este examen terminaremos aprobándolo con buena nota muy pronto. Muchos destinos nacionales, de hecho, ya lo han hecho y se erigen como referentes en la actualidad. Les seguirán otros, que no lo dude nadie.

El sector al completo ha dado innegables muestras de su extraordinaria capacidad de adaptación, recuperación y resiliencia, acatando normas, implementando protocolos, sufriendo restricciones. En su cabeza, siempre, un concepto: el regreso del huésped. Los turistas, los visitantes, en el momento en el que pisan suelo español, se convierten automáticamente en nuestros huéspedes. Cuando se alojan, por supuesto, pero también cuando comen, visitan un museo, alquilan un coche, se refrescan en nuestros mares y ríos, completan una ruta, etc. El anfitrión somos todos. La anfitriona es España.

Tampoco en lo personal podemos ocultar nuestra alegría. Casi dos años después, seguimos aquí todos los que estábamos, y continuan llegando nuevas incorporaciones. Hubo un paréntesis de ventas inevitable, pero nadie dijo que no se pudiera aprovechar para captar, para fidelizar, para ponerse al día. En Paraty World, 2020/2021 serán siempre recordados como un caso de éxito, a pesar de los pesares.

Hoy, algo más relajados ante la evolución de los acontecimientos, volvemos a celebrar el turismo, y lo hacemos, además, de la mejor forma posible, en una semana en la que tenemos motivos sobrados para sentirnos satisfechos con el trabajo realizado y nuestra aportación al sector.

Los próximos días 29 y 30 de septiembre tendrá lugar DestinaXtion – Connecting Tourism Players, otro granito de arena para la recuperación, en este caso de la mano de nuestros/as compañeros/as de Turobserver. Un evento sin precedentes para el que han conseguido juntar a más de 300 entidades (los más rezagados, aún están a tiempo para registrarse), públicas y privadas, repartidas a partes iguales entres destinos, turoperadores y proveedores tecnológicos, y que cuenta con el apoyo incondicional de dos auténticos embajadores del turismo español, como lo son Turismo Andaluz y Turismo y Planificación de la Costa del Sol, y de dos proveedores tecnológicos pioneros, como Orange y ForwardKeys. No podemos pedir más.

Feliz Día Mundial (de la Recuperación) del Turismo.